Durante años han sido víctimas de bullying en reuniones familiares o campañas publicitarias. Se les ha mirado en menos, se les ha menospreciado e incluso devuelto, transformándose en los mejores amigos del famoso Ticket de cambio. Los calcetines son un controversial regalo, y si lo admito, muchas veces son el regalo propio de alguien que solo quiere “salir del cacho” y sin cariño ni sentimiento le regala a un pariente o amigo este objeto que encontró cerca de la caja de un mall o boutique. Que verguenza.

Es por culpa de estos descorazonados, que los calcetines, otrora digno regalo, lleno de sentimiento y cariño, cargado de intención de dejar las “patitas calentitas” ahora han sido reducidos a regalo secundario. Pues no me parece. Y mediante estas palabras quisiera devolverles su tan merecida dignidad.

Algunas razones de porque son un buen regalo:

  • Son la típica cosa que uno nunca se acuerda de comprar cuando le hacen falta. Si eres como yo, tendrás más de un calcetín lleno de papas, suplicando por su jubilación. Te acuerdas siempre que estas en la casa, en la pega. Pero nunca cerca de un centro comercial.
  • Existen muchos diseños y materiales, por lo que es casi imposible que le regales a alguien calcetines que ya tiene.
  • Además como hay tantos diseños para elegir, puedes demostrar cuánto conoces a la persona. Si le gusta la música, le regales calcetines con notas musicales o con el motivo de su grupo favorito, si le gustan los dibujos animados, bueno ya me entendieron la idea.
  • Son baratos. En realidad hay de todo, también hay calcetines caros, pero se entiende que si tienes que hacer regalos para sobrinos, primos, tías, familia política, etc. son una buena opción para alcanzar a llegar a la meta y quedar como un viejito pascuero cumplidor y buena onda.
  • Sin son buenos calcetines, de buena calidad o con un diseño original, la persona a quien se los regales, se acordarán de ti cada vez que se los ponga, será como un memento que lo acompañará donde vayan.

¿Ven que son geniales como regalo? Lo importante es regalar con cariño, demostrarle a la otra persona que la conoces o que te acordaste de ellos y de sus pies, que si, a lo mejor no son un televisor ultra HD, o un celular último modelo. Pero son un regalo clásico y cargado de intención, y eso se merece nuestro respeto.